Tomé el primer paso
fue inquietante saber que era yo la del inicio,
¿Qué será, qué dirá, responderá?
¿En oficina, trayecto o casa?
¿Donde estará?
Escribo, pero no tengo respuestas.
Disculpas tal ves, pero no hay respuestas.
¿Sigo intentando?
No me siento ansiosa, pero si intrigada.
Mmm qué será...
¿Al olmo le saldrán peras si se lo pido?
Así empieza toda carta a un amigo, a un curioso lector de los pensamientos y el corazón.
viernes, 9 de noviembre de 2012
jueves, 17 de mayo de 2012
Vanidad y La Niña: Un reclamo de La Niña
Vanidad, dime algo,
¿Por qué fuerzas me a esos pensamientos?
Los escondes bajo la ilusión o el amor,
Haces que me pregunte ¿Por qué no luche?
¿Por qué no me arme de valor, y luche?
Pero dime, Vanidad,
¿Cómo puedes luchar por lo que no es tuyo?
Vuelvo a la realidad, y soy consciente de lo que pude ganar,
Sin embargo, Vanidad, miro ese cuadro y mi mente y mi corazón, no lo pueden soportar.
Y es que mi querida Vanidad, hay algo mucho más fuerte que tu.
En contra tuya, esta Convicción y ella, sus raíces tiene, en lo más profundo de mi corazón y en lo más claro de mi mente.
Por eso Vanidad, no juegues conmigo, pues no ganarás.
Convicción te vencerá.
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